Trucos para ponerte a estudiar durante las Navidades.

Trucos para ponerte a estudiar durante las Navidades.

Estudiar en vacaciones es como meter a tu gato en la bañera para lavarlo: ingrato pero necesario. Saldrás del cuarto de baño con algunos arañazos, pero también con los deberes hechos. Desgraciadamente, allá por finales de año, también es frecuente que tengamos tareas pendientes no necesariamente relacionadas con el mundo animal.

Entre mediados de diciembre y principios de febrero suelen concentrarse los exámenes finales del primer cuatri, y a menudo en las vacaciones invernales conviene adelantar trabajo para evitar empezar el nuevo año con el pie izquierdo. Por eso os traigo hoy cuatro consejos para concentraros y poder empollar durante las Navidades. Cuatro consejos que, a decir verdad, son más bien de guasa… Total, ya que vas a estudiar igualmente, porque eres una persona responsable y de bien, al menos te echas unas risas conmigo y desconectas.

PÍDELE LOS REGALOS A LOS REYES MAGOS Y NO A PAPÁ NOEL

Esto es de primero de pre-escolar, pero a muchos os puede el ansia. Personalmente no tengo nada en contra del entrañable señor con sobrepeso que “inventó” CocaCola para un anuncio, pero debemos tener en cuenta que este se pasa por nuestras casas el 25 de diciembre, mientras que los Magos de Oriente hacen lo propio el 6 de enero. Esto supone casi dos semanas de diferencia, dos semanas que podrías aprovechar para estudiar en vez de para jugar al Spiderman nuevo de la PS4. No sé si me explico.

Si el patinete, la ropita, el librito, el viajecito y todas esas cosas que acaban en “-ito” llegan antes, antes sentirás tú la tentación de catarlos en primera persona. Y normalmente disfrutar de los obsequios navideños suele ser poco compatible con memorizar 15 apasionantes temas de Derecho Civil.

Si decides postergar la entrega de regalos hasta el día de Reyes, ganarás tiempo de concentración y estudio, aunque lógicamente eso es bastante sacrificado. Así que tú decides. Bueno, tú no; los Reyes.

HAZ DE TU CUARTO UN FORTÍN CALENTITO Y ACOGEDOR

Para mantenerse centrado en los estudios es indispensable estar en un lugar medianamente confortable y sin demasiados estímulos. Estar tiritando no ayuda a memorizar, así que acurrúcate bien bajo la manta o junto a la estufa, y asegúrate de estar cómodo antes de ponerte manos a la obra.

Eso sí, tampoco os paséis con el aire caliente, que a más de uno se os va la mano con la calefacción: recordad que el primer paso para aprobar es seguir vivo, y si morís calcinados dentro de vuestro propio cuarto pues como que se os complica bastante el curso.

Si sois de los que solo podéis estudiar en bibliotecas, siempre podréis recurrir a los mini-calefactores portables o las batamantas. De hecho, no descartamos regalar alguna en nuestros sorteos semanales para haceros más felices. Igualmente, la concentración de seres humanos por metro cuadrado de las bibliotecas también suele contribuir a aumentar la temperatura. Y el olor a axila.

QUE NO SE TE VAYAN DE LAS MANOS LAS REUNIONES FAMILIARES

Las Navidades tienen un componente lúdico-festivo maravilloso y peligroso a partes iguales. Lo que por la noche es diversión, lujuria, desenfreno, villancicos y polvorones; a la mañana siguiente es fatiga, mareo, desdén, parálisis y polvorones. En otras palabras: si te acuestas a las siete de la mañana después de tomarte un par de refrigerios, es bastante probable que al día siguiente te levantes tarde y con nula predisposición al estudio.

Por eso tendrás que organizar un poco tu calendario si quieres aprovechar algunas mañanas para estudiar, ya que como bien sabes, es recién levantado cuando mejor se asimilan y memorizan conceptos.

Es difícil decirle que no a amigos y familiares en esta época del año, pero también es difícil hacerlo en verano, cuando te preparas el examen de septiembre mientras tus primos chapotean en la piscina de plástico que han montado en el jardín. Tú eliges en qué época del año prefieres estar jorobado.

UNA PELI NAVIDEÑA PARA CADA DÍA

Según un estudio de la Universidad de Chipiona el 101% de las pelis típicas navideñas acaban requetebien, con la familia unida alrededor de la chimenea o la pareja de tortolitos besándose bajo los copos de nieve. Ese espíritu buenrrollista y halagüeño viene de perlas para animarse antes de sentarse frente a los apuntes.

Como especialista en pelis navideñas, recomiendo consumir al menos una por día, para mantener alta la autoestima y el pH. Entre las que inundan la parrilla televisiva desde noviembre y las que ofrecen Netflix, HBO y compañía, deberíamos tener suficiente para pasar este invierno.

Os dejo algunas recomendaciones, que os veo perdidos: Solo en Casa, El Grinch, Love Actually, Arthur Christmas, Gremlins, Polar Express, Elf, Un padre en apuros… Y cualquier otra que lleve “Navidad” en el título o cuyo prota salga en la portada disfrazado de Santa Claus. La mayoría son bastante malas… ¡Pero qué demonios! Es lo que el cuerpo pide por estas fechas.

Recordad que, a pesar de todo lo dicho aquí, el mejor regalo que te pueden traer los Reyes está en Wuolah, donde tienes toooodos los apuntes de tu carrera gratis. Nada como empezar el año con un buen aprobado…