San Valentín, ese día en el que todos somos protagonistas

San Valentín, ese día en el que todos somos protagonistas

Se acerca el día de San Valentín, ese 14 de Febrero que toda la humanidad espera impaciente cada año (broma).

 

Estamos en vísperas de San Valentín y ya sabemos qué nos espera el 14 de Febrero. Ese chico o chica que de repente ama, venera, idolatra, adora a su pareja, pero que no sabías ni que la tenía. “Te quiero mucho bebé, eres mi todo, por 100pre juntos” y mil millones de frases cursis que no mencionaremos. Claro, Cupido ahí todo el día lanzando flechitas y esto es un descontrol, la gente ya ni se concentra estudiando.

Y es que la fecha de San Valentín es muy mala. Una época en la que los estudiantes se enfrentan a los últimos exámenes o a entregar el último trabajo a contrarreloj. La gente está ahí, en la biblioteca de la facultad, estudiando los apuntes de Wuolah, y de lo último que tiene tiempo es de ponerse a pensar en el regalo de San Valentín. Claro, después llega el día y el agobio es real.

Lo realmente jodido es cuando no sabes que va a hacer tu pareja. Si regalas más que la otra persona quedas como el puto amo, pero recibes una mierda de regalo. Regalar menos es quedar como el culo. Si no regalas eres un tieso. Y si regalas y tu pareja no te conviertes en esclavo de un invento comercial del Corte Inglés. Vamos, que hagas lo que hagas va a salir mal.

También están los que ya han terminado los exámenes y tienen tiempo para ir a la fiesta de San Valentín de cualquier discoteca, mientras tú maldices ser el último en terminar. Esa fiesta que incluye el típico juego del semáforo en el que hay que llevar una pulsera roja (con pareja), verde (no tengo pareja) o amarilla (me va el mamoneo) según tu estado civil.

El regalo. El regalo tiene que ser perfecto, sencillo pero profundo, romántico pero no mucho, personal pero no típico. Vamos, que es más difícil elegir el regalo de San Valentín que escoger una carrera. Si te pilla el toro y no consigues ese regalo, siempre puedes soltar la típica frase de “yo no celebro San Valentín porque a mi pareja la quiero todo el año, no sólo un día” y quedas como el más enamorado del planeta.

Para todos lo estudiantes que no tienen tiempo ni de San Valentín ni de fiesta. Para aquellos que a pesar de los exámenes no dan de lado al amor. No estáis solos en esto. Porque para amor verdadero el que tienen Wuolah y sus estudiantes.