La música, a la hora de estudiar ¿ayuda o distrae?

La música, a la hora de estudiar ¿ayuda o distrae?

Uno de los grandes debates de los universitarios es si la música realmente ayuda o no al ejercicio de estudiar.

Como muchos sabemos, cuando escuchamos música, buscamos aquella que se adecue a nuestro estado de ánimo, aunque sea inconscientemente. Y es que esta es una herramienta de psicología para nuestra mente. Así como nosotros mismos lo hacemos, muchos anuncios o películas la emplean para crear alguna emoción concreta en el espectador. Además, los propios músicos a la hora de componer transmiten emociones a través de sus canciones.

El debate sobre si la música ayuda o no a concentrarse es algo que aún no se ha resuelto. Muchos expertos aún no ha llegado a conclusiones exactas. El porqué de ello es que, al ser esta una fuente de energía psicológica, afecta de forma diferente según la persona. Algunos sostienen que la música no sólo ayuda a concentrarse, sino a concentrarse durante más tiempo. Otros, en cambio, creen que es un plato de distracción.

Diferentes psicopedagogos y expertos ponen en común varios consejos para escuchar música durante el estudio. Por ejemplo, evitar las canciones con letra. Francisco Aguilar, estudiante de Ingeniería Mecánica en la Universidad de Cádiz, afirma que “escucho bandas sonoras de películas, porque si las canciones llevan letra me distrae”. También, es recomendable cambiar de música según lo que se esté estudiando. Música clásica o de ambiente para memorizar y canciones más movidas para tareas prácticas. “Dependiendo del tipo de estudio, para memorizar conceptos prefiero el silencio absoluto porque me distrae de lo que estoy leyendo. Si es para realizar ejercicios y deberes escucho música para no cansarme”. Cuenta Lucía Rodríguez, estudiante de Farmacia en la Universidad de Sevilla.

El volumen demasiado alto también puede provocar distracción o dolor de cabeza. Además, no a todo el mundo le funciona o le gusta la misma música. La estudiante de Filología Hispánica Paula Carrión piensa que “cuando se trata de estudiar cosas prácticas la música me ayuda a la concentración. Normalmente lo que más me concentra es la música clásica o bandas sonoras (sin letra), aunque hay veces que me apetece escuchar canciones con letra también, pero siempre en un volumen moderado para no entrar demasiado en la canción. Cuando tengo que estudiar de memoria o comprendiendo datos la música me puede llegar a desconcertar pero sinceramente depende del día y de mi estado de ánimo”.

Para algunos estudiantes, la música puede suponer una forma de aislarse completamente de su entorno y centrarse en los apuntes. Otros prefieren el completo silencio. Alejandro Gutiérrez, estudiante de Administración y Finanzas, apunta “a mí personalmente la música me ayuda porque el silencio me agobia más que escuchar algo”.

Quizás este sea el motivo por el que los expertos no llegan a ninguna conclusión exacta, y es que la música puede ayudar a estudiar dependiendo de muchos factores. Elegir bien el tipo de música, tener en cuenta el volumen o el estado de ánimo, son puntos fundamentales con los que puede funcionar esta técnica.


Algunos tipos de música beneficiosos para el estudio

Pintura de notas de música sobre fondo de colores

  1. Cuencos tibetanos. Un recipiente con el que se producen sonidos que simulan la naturaleza. Un tipo de música ambiental para meditar.
  2. Reiki Zen. Un tipo de música para equilibrar los siete centro energéticos de nuestra columna vertebral, lagunas pasivas o “Chakras”.
  3. Música 8D. Sonidos de la naturaleza convertidos en sonidos 8D. Por ejemplo, el agua, las olas del mar, los pájaros. Toda una experiencia de paz y tranquilidad.
  4. Frecuencias Solfeggio. Estas frecuencias contienen unas vibraciones que proporcionan a la mente y el cuerpo experiencias sensoriales de relajación.
  5. Música clásica. Este tipo es una herramienta de ayuda. Por ejemplo, para reducir la ansiedad y el estrés, combatir el insomnio o fortalecer el rendimiento.