Métodos de enseñanza, ¿Qué motiva a los estudiantes?

Métodos de enseñanza, ¿Qué motiva a los estudiantes?

Una de las preocupaciones que desde hace tiempo viene inquietando a profesores y alumnos es la búsqueda de los métodos de enseñanza ideales.

Además del debido esfuerzo que se exige, los estudiantes comienzan su curso cada año con la idea de aprender algo nuevo. Sin embargo, no todos los métodos de enseñanza son igual de efectivos. Según un artículo de la revista Edutopia, basado en el libro de John Hattie Visible Learning for Teachers: Maximizing Impact on Learning, son 5 los métodos de enseñanza más efectivos:

Claridad del profesor

 

Claridad del profesor como método de enseñanza

 

Los profesores que explican cuales son los objetivos exactos de un examen o trabajo suelen ser los más efectivos. Así como aquellos que exponen ejemplos de referencia.

La estudiante de Farmacia Lucia Piña cuenta: “Con lo que más he aprendido es haciendo prácticas y trabajos, porque te ayuda a entender y asimilar los conocimientos explicados en teoría, los tipo test si están bien planteados dentro de los exámenes me parecen la mejor opción porque son los que más demuestran el grado de comprensión adquirido y el que menos los exámenes de desarrollo, engloban muy poco temario y son los conocimientos que antes olvido porque muchas veces no hace falta comprender para aprobar”.

En contraposición con Lucía, Clara Cruz, estudiante de Derecho, cree que “los exámenes más útiles son los de desarrollo, sobre todo porque cuando hay un examen tipo test muchas personas no se los toman en serio y estudian muchísimo menos, en cambio en los de desarrollo tienes que estudiarlo todo lo suficientemente bien como para saber explicarlo con tus palabras después”.

Algunos estudiantes consideran que la claridad del profesor es importante. Sin embargo, este método no se ve reflejado a la hora de hacer un examen. Paula Chía, estudiante de Filología cree que “el peor método de enseñanza es la de evaluación a través de exámenes porque basan su objetivo en el examen, es decir, el aprendizaje del alumno queda relegado a un segundo puesto. Además por experiencia propia crea sentimientos más negativos que positivos porque todo el trabajo que hace el alumno queda reducido a un examen, y no creo que refleje de verdad el esfuerzo llevado a cabo”.

Debates

 

Debate como método de enseñanza

 

Los debates entre alumnos son una forma de poner a prueba los conocimientos adquiridos. Además, es una forma de desarrollar la capacidad de argumentación.

Sin embargo, los propios alumnos discrepan en cuanto a estos métodos de enseñanza: “En general, los debates me parecen un buen método de enseñanza, pero los alumnos no suelen tomárselo en serio y esto hace que pierda eficacia” cuenta Carlos García, auxiliar de enfermería.

Retroalimentación

 

Retroalimentación como método de enseñanza

 

Mejorar la comunicación entre el profesor y el alumno es fundamental para la comprensión de ambos. Los estudiantes deben recibir información del profesor para saber si lo están haciendo bien o no. Así como el profesor debe saber si sus alumnos van por el camino adecuado.

Esta comunicación es algo que los alumnos valoran mucho. José Luis Mendoza, estudiante de Telecomunicaciones opina que “una de las grandes debilidades que tiene el sistema es la poca participación del alumno y la principal causa es la falta de compañerismo entre los propios alumnos. Hay 2 aspectos que echan para atrás a cualquiera: decir algo que está mal y pasar la vergüenza de haber fallado, o decir algo que está bien y quedar de ‘sobrado’. Es difícil exponerse a ambos riesgos delante de toda la clase cuando no sabes ni el nombre de tus compañeros, ya que en ambos casos puedes ganar una rivalidad innecesaria y por ello, ante una pregunta del profesor normalmente reina el silencio. Creo que una humanización y acercamiento del profesor y los alumnos puede hacer que aumente la confianza que hay entre ellos”.

Seguimiento

 

Seguimiento como método de enseñanza

 

Una forma de contribuir a la retroalimentación es el seguimiento del trabajo del alumno. El profesor debe dedicar cierto tiempo a valorar a los alumnos. De esta forma puede saber dónde se encuentran los estudiantes en relación con los objetivos de aprendizaje.

Autoaprendizaje

 

Autoaprendizaje como método de enseñanza

 

Una forma efectiva de aprender es que el alumno dirija su propio trabajo, es decir, la metacognición. Se trata de la capacidad del estudiante a manipular y controlar su propio proceso cognitivo.

En este último caso es donde los estudiantes están más de acuerdo. “Para mí la evaluación con trabajos y prácticas me parece de los métodos de enseñanza más productivos. Los trabajos hacen que el alumno tenga que buscar sus propias herramientas para la composición del mismo y hacen que el alumno se desarrolle de manera independiente. Al hacerle sentir útil la motivación del alumno será alta y yo, personalmente, lo considero algo esencial en el aprendizaje. Las prácticas hacen que los conocimientos se afiancen de una manera más eficaz porque el propio alumno comprueba que lo que ha estudiado tiene una realidad propia y es verídico” afirma Paula, de nuevo.

“Para mí trabajos y prácticas son muy efectivos, te ayudan a ordenar todos los conocimientos que has adquirido y te obliga a trabajarlos más en profundidad”, confirma Clara.

No obstante, algunos estudiantes creen que estos métodos de enseñanza funcionan según el interés del alumno. “Aprender a través de trabajos creo que depende de si te interesa. En realidad, como no te interese el trabajo lo vas a olvidar en nada” afirma, de nuevo, Carlos.