Cómo hacer un buen TFG: reglas y consejos

Cómo hacer un buen TFG: reglas y consejos

Como sabemos perfectamente el estrés que tiene un universitario el último año de carrera (aquí te dejamos algunas razones por lo que los universitarios somos uno de los que más ansiedad tenemos), vamos al grano sobre cómo hacer un buen TFG: todas las reglas que debes cumplir y algunos consejitos. 
Antes de nada, para hacer un buen TGF previamente necesitas tener un tutor asignado. Este tutor te lo puede asignar tu universidad o bien ir tú directamente a hablar con tu profesora o profesor favorito  y plantearle que quieres que te tutorice. 

Si ya tienes tu tutor, es hora de saber el tema de tu TFG. Te recomendamos que seas innovador y plantees un tema sobre el que nadie haya hecho aún en el Trabajo Fin de Grado. Esto sumará puntos. Pero recuerda que debe haber bastante bibliografía sobre ese tema. Sin bibliografía no hay TFG. 

Bien, si ya tienes estas dos cosas hechas, es hora de ponerse manos a la obra. ¿Por dónde empezar un buen TFG? ¿De dónde sacar la bibliografía? ¿Qué puntos debe llevar mi TFG? ¿Hay un diseño estándar o puedo ser creativa/o? ¿Cuántas páginas como máximo debe tener? ¿La portada cuenta como página? ¿Cómo cito a los autores?

Tendrás mil preguntas antes de empezar a hacer un buen TFG. Pero en este post vamos a tratar de resolverte la graaaaan mayoría. ¡Vamos allá!

Punto 1: “para hacer un buen TFG primero necesitas conocer las reglas del juego”.

 

reglas para tfg

Cada universidad es un mundo. Cada una tiene unas normas diferentes. Tendrás que preguntarle a tu tutora o tutor donde puedes encontrarlas. Muchas veces, en la web de la universidad existe una subsección dedicada expresamente a esto. O bien, es la propia universidad la que envía un email con las normas. 

En cualquier caso, debes tener en cuenta varios puntos referentes a la estructura para que tu trabajo sea perfecto. 

  1. Portada. Incluir tus datos personales (nombre, apellidos), grado en el que te encuentras matriculado, correo electrónico y firma. Además, nombre y apellidos del tutor, convocatoria en la que se presenta el trabajo y curso académico.
  2. Resumen ejecutivo. Aquí deberás realizar una síntesis de tu TFG, donde recojas los puntos principales de tu proyecto. 
  3. Índice bien paginado.
  4. Introducción. En este punto tienes que justificar por qué has elegido hacer ese trabajo y por qué crees que es importante como para tratarlo en un TFG. Deberás redactar los antecedentes y poner en contexto el tema que vas a trabajar, además de añadir algunas lagunas que puedas haber encontrado en el análisis previo. 
  5. Objetivos. Debes plantear tanto las metas que quieras alcanzar con tu TFG como los derivados del propio proyecto. 
  6. Fundamentos teóricos. Exponer todos los aspectos teóricos del trabajo, todo lo que hayas encontrado sobre el tema. Vamos, el trabajo ya en sí mismo.
  7. Metodología y su justificación. En caso de que tu TFG incluya algún estudio elaborado exclusivamente por ti, debes plasmarlo aquí. Sin embargo, el cómo lo has hecho es mejor que lo incluyas en el anexo. Por ejemplo, si haces una encuesta, la plantilla de la encuesta se incluye en el anexo. 
  8. Conclusiones. Debes detallar las implicaciones y la utilidad de las mismas. 
  9. Valoración personal. Debes realizar un juicio crítico sobre los resultados obtenidos. Tu propia valoración. 
  10. Bibliografía y fuentes empleadas. Aquí debes tener en cuenta que el tribunal valorará la bibliografía encontrada en las bases de datos como de carácter divulgativo. Aunque este punto lo ampliaremos un poco más abajo.
  11. Anexos.

De forma generalizada, esta es la estructura de un buen trabajo de fin de grado. Ten en cuenta que puede variar un poco según el grado, facultad y universidad en el que estés. Pero como ya hemos dicho, debes asegurarte con las normas que brinda la propia facultad. 

En cuanto a la extensión o número de páginas totales que debe tener, siento decirte que también dependerá de tu universidad. Peeeero, normalmente son unas 50 páginas (en caso de existir limitación). 

Para que tengas una idea, la UAM (Universidad Autónoma de Madrid) son entre 30 y 40 páginas. La Universidad de Sevilla establece unas 50 páginas. Con respecto a la tipología de letra, suele ser la Times New Roman a tamaño 12 o la Arial a tamaño 11, con un interlineado de 1.5, justificado y márgenes de 2.5 cms. 

Un truco que te damos: muchas universidades también ofrecen plantillas (normalmente se encuentra en sus webs) para que las puedas descargar y simplemente escribir directamente en ellas. Pregúntale a tu tutora o tutor sobre ella y, ¡oye!, trabajo que te ahorras. 

Ahora que ya tenemos las reglas del juego, vamos a darte algunos consejos a tener en cuenta y recursos para que tengas el mejor TFG.

Punto 2: consejos para hacer un buen TFG.

 

como hacer un buen tfg

En un buen TFG, hay que tener en cuenta varias cosillas además de la estructura – evidentemente, redactar correctamente sin faltas de ortografía está por descontado. 

Venga, toma nota.

Dónde encontrar la bibliografía

Es la hora de ponerte a hacer tu trabajo. Antes de escribir nada, deberás recopilar toda la información disponible y leer mucho, mucho, mucho. Pero, ¿de dónde obtienes toda la información? Toma nota:

  • En bases de datos específicas de la universidad. Éstas cuantas más, mejor.
  • De revistas científicas y/o especializadas reconocidas y de prensa. No abusar demasiado de la bibliografía que obtengas de la prensa, no es tan valorada.
  • De las bibliotecas de las facultades.
  • De libros.
  • Conferencias y presentaciones.
  • Medios audiovisuales, como programas de TV, vídeos, audios o series.
  • Tesis y manuscritos.
  • Documentos oficiales: leyes, decretos, resoluciones.

Cómo citar correctamente

Una vez que tengas la bibliografía y te pongas a escribir, debes tener muy en cuenta las citas. Te bajarán la nota si no citas bien, ya que puede ser considerado plagio – y no queremos recordar supuestos casos de supuestos políticos, ejem, ejem.

Así que es mejor que tengas los ojos bien abiertos ahora. Todos los TFG normalmente deben acogerse a las normativas de estilo elaboradas por la American Psychological Association, lo que todos conocemos por las normas APA. 

Tenemos que diferenciar entre citar las fuentes y usar referencias bibliográficas. Te lo explicamos:

Cómo citar una fuente: cita textual o directa

Puedes hacer una cita textual o directa de entre 0 a 40 palabras de la siguiente forma:

  • Incluirlo en el mismo párrafo.
  • Agregar comillas.
  • Poner el apellido del autor, año y número de página. 
  • Incluir en la bibliografía una referencia completa. 

Para que lo veas mejor, añadimos dos ejemplos de la propia APA:

“Algunos han considerado internet como un nuevo medio en el que viajar, comparable a los tradicionales tierra, mar y aire” (Monereo, 2005, p.8).

O bien:

Monereo (2005) señaló que “algunos han considerado internet como un nuevo medio en el que viajar, comparable a los tradicionales tierra, mar y aire” (p.8). 

Cómo citar una fuente: cita textual larga

Las citas textuales largas se usan para fragmentos de más de 40 palabras. Por ejemplo: 

El concepto de Amor sexual maduro que propone Kernberg (1997) menciona que:

En primer lugar, la excitación sexual transformada en deseo erótico por otra persona. En Segundo lugar, la Ternura que deriva de la integración de las representaciones del objeto y del self cargadas libidinal y agresivamente, con predominio del amor sobre la agresión y la tolerancia a la ambivalencia normal que caracteriza a todas las relaciones humanas.

Puedes profundizar sobre la cita directa haciendo clic aquí, y en la cita textual larga aquí

¿Fácil verdad? Vamos al siguiente consejo.

Organízate bien

como organizarse

Sí, pequeño Padawan. Si no te organizas bien puedes tener serios problemas para entregar a tiempo tu currado y perfecto TFG. ¡No procrastines! Necesitas elaborar un calendario con el tiempo dedicado total a tu TFG y repartirlo entre las semanas. Y es que con dedicarle un ratito cada día, tendrás un buen TFG y sin que se te haga un mundo. 

Ya sabes que existen mil y una aplicaciones para que seas la reina o el rey de la organización. Aquí vamos a mostrarte los que nosotros consideramos que son los reyes de la jungla. 

  1. Mendeley. ¡Ains… qué gran descubrimiento hicimos con esta herramienta! Te permite reunir toda la bibliografía y plasmarla en tu Word directamente y al instante, sin tú tener que hacer nada. También guarda la bibliografía y la categoriza para saber cuál te has leído ya, cuál está pendiente, organizar por tipo de bibliografía, etc. Puedes incluso leer en la misma App la bibliografía, subrayarla y comentar. Te dejamos las instrucciones aquí para que puedas sacarle todo el jugo.
  2. Trello. Otro de los grandes de la organización. Puedes organizar tu TFG en 3 columnas: tareas que tienes que hacer, tareas que están en proceso y tareas realizadas. Así, a simple vista puedes ver qué tienes que hacer y qué falta. Puedes agregar muchas tareas e incluso trabajar en grupo.
  3. Evernote. Uno de los bloc de notas digitales por excelencia. Puedes anotar todas las ideas de tu TFG en un momento y categorizarlas como quieras. Añadir recordatorios y mucho más. La tienes tanto para móvil como para escritorio. 
  4. Google Calendar. Este te lo conoces de sobra, lo sabemos. Pero es que es una de las mejores herramientas para que te organices. En Calendar (o en cualquier otro calendario) deberás estimar el tiempo total que le dedicarás a tu TFG. Sé realista y ten en cuenta los gap que puedan haber (y habrá, te lo aseguramos), es decir, tiempo que tenías pensado dedicarle a tu trabajo pero que al final no hiciste – ya nos conocemos esa cervecita después de clase. Reparte el tiempo total entre todas las semanas y organiza esas horas entre los días. Así evitarás estar hiper saturado la última semana. 

Cómo exponer un buen TFG

Una vez hecho tu TFG llegas a la parte más creativa del trabajo y la que pone nerviosísimo a más de uno: ¡¡la temida presentación!! 

Para la presentación, es esencial no hacerla aburrida. El tribunal estará harto de estar todo el día sentado viendo presentaciones. Haz que la tuya sea entretenida y que estén atentos al cien por cien. ¿Cómo? Para ello también debes invertir el tiempo suficiente para prepararla. No hay otra forma. 

Lo primero que tienes que hacer es abrir un nuevo Word el resumen de tu TFG. Ten en cuenta no alargarlo más allá del tiempo que se te haya estipulado (éste igualmente puede variar para cada universidad). Prácticalo en voz alta, tal y como si estuvieras exponiendo.

Recuerda que se añade lo más importante. Piensa bien en lo que quiere oír tu tribunal. Sintetiza todo lo posible pero párate en lo más importante. 

Empieza tu presentación con un dato impactante o curioso, que les llame la atención. Una frase, un vídeo, una imagen, etc. Está bien que añadas datos pero explícalos bien y detenidamente. Si no tienes muy claro cómo ordenar la información, te aconsejamos que sigas la misma estructura que tu TFG. Termina con las conclusiones que hayas obtenido y recuerda que valorarán más tus propias conclusiones. 

En cuanto al formato que vayas a utilizar para hacer tu presentación, tienes una multitud de aplicaciones. Recuerda preguntar si puedes hacer tu presentación en el formato que quieras. Si es así, te recomendamos algunas herramientas:

  1. Genially: como ellos mismos dicen, esta herramienta da vida a tus presentaciones. Puedes hacerlas animadas, con videojuegos y muy diferentes. Además, tienes muchísimas ideas de otros usuarios de las que poder inspirarte.
  2. Canva: una de las herramientas estrellas para crear cosas grandiosas sin tener ni idea de Photoshop. Tiene mil posibilidades y super fácil de usar. 
  3. Emaze: es una herramienta que permite hacer presentaciones de forma animada, haciendo foco en el texto y ampliando toda la presentación para verlo de forma globalizada.
  4. Prezi: seguro que ya conocerás Prezi, uno de los grandes además de PowerPoint. A nosotros nos encanta ya que puedes hacer mil presentaciones geniales, por lo que siempre estará en nuestro top of mind.
  5. Google Slides & PowerPoint: los de toda la vida, los que siempre estarán ahí por si otros te fallan. Para los más clásicos.

Además de todas estas, te dejamos nuestro top de herramientas para hacer presentaciones increíbles.

Si eres de los que se pone nervioso con sólo pensar que tiene que presentar, eres el primero que debe dedicar más tiempo a preparar la presentación. La clave es transmitir seguridad en uno mismo. Has estado muchas semanas dedicándole tiempo a tu TFG y te lo sabes perfectamente. Así que, estate tranquilo y confiando, lo harás genial.

Entrega del TFG

Llegados a este punto, ya sólo queda entregarlo y esperar a que te den la nota. Deberás entregar varios ejemplares impresos: uno para tu tutor o tutora, otro para que la universidad lo archive en el depósito y uno para cada miembro del tribunal. Además, se entrega una copia en formato PDF por email.

¡Listo! Con todo esto, ya tienes una idea de cómo elaborar un buen TFG y salir por la puerta grande. 

Antes de terminar este post, queremos darte dos consejitos más para cuando tengas tu TFG recién sacado del horno. 

Como sabemos que tu Trabajo Fin de Grado será todo un éxito, puedes ser un alma caritativa y ayudar a tus compañeros a tener ejemplos de buenos TFG con los que poder inspirarse. Muchos estarán en tu misma situación el próximo año, súbelo a Wuolah. Además, ganarás pasta… 💶💶

Esta pasta puede venirte muy bien si decides el próximo año iniciar un máster. En este post te damos algunas recomendaciones para que elijas bien el máster que hará lanzar tu carrera profesional.

¡¡Mucha paciencia y mucha suerte!!