¿Dolor lumbar? 5 consejos para aprender a cuidar tu espalda

¿Dolor lumbar? 5 consejos para aprender a cuidar tu espalda

A los estudiantes nos duelen muchas cosas: suspender con un cuatro y medio, que suban 20 céntimos el precio de las tostadas en la cafetería, los madrugones de los lunes después de un finde intenso… Pero si hay un dolor que de verdad nos une, ese es el dolor lumbar; las dichosas punzadas en la espalda que nos persiguen desde el colegio y que, cuantas más horas nos pegamos hincando codos, más se acrecientan. 

Este tipo de afecciones son más frecuentes a partir de los 12 años, y cada vez están más extendidas entre los jóvenes que adoptan malas posturas al estudiar o trabajar. Según el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid, el 85% de las personas que han sufrido dolor lumbar tienen un riesgo muy elevado de padecerlo de nuevo en un futuro, sobre todo aquellas que padecen lumbalgia (dolor localizado en la parte baja de la espalda). 

Como en Wuolah te apreciamos y siempre velamos por ti, te traemos una serie de consejitos para que corrijas tus malos hábitos y cuides la siempre delicada columna vertebral. Y empezaremos por el aspecto más importante: la postura.

Adopta una buena posición al sentarte y controla tus malos vicios

Para sentarnos como es debido, nuestra espalda ha de mantenerse levemente arqueada, con los hombros hacia atrás y la cabeza recta. En cuanto al tren inferior, lo mejor es apoyar los pies en el suelo y colocar las rodillas en un ángulo de 90 grados. Tener un mobiliario ordenado y adecuado puede resultar clave para lograr esto: una silla con un respaldo recto y no demasiado elevada, una mesa donde podamos apoyar con facilidad muñecas y codos, una pantalla colocada a la altura de los ojos y en línea recta para no tener que encorvarnos demasiado ni forzar el cuello, etc. 

Igualmente, es indispensable que dejemos de cometer errores tan habituales y tentadores en nuestro día a día como cruzar las piernas o sentarnos sobre ellas; o como estudiar tumbados, lo cual perjudica a la zona lumbar y cervical, disminuye la capacidad de concentración e incluso da sueño… ¡Cuanto más lejos de la cama nos pongamos, mejor!

Malos hábitos al sentarnos... By Wuolah!

Más allá de la posición a la hora de sentarnos, también hay otros aspectos relevantes a tener en cuenta para prevenir el dolor lumbar:

Descansa unos minutos cada hora 

Es fundamental tomarnos un respiro cada media hora o 45 minutos, aproximadamente, para despejar la mente y cambiar la postura del cuerpo. Si permanecemos varias horas casi inmóviles nuestro organismo sufre: los músculos sufren contracturas, se generan dolores en las articulaciones y se daña la columna. Por mucho que nos gusten las madrugadas de bebidas energéticas y atracones de temas a contrarreloj para salvar ESA asignatura que se nos atraganta, sin periodos de descanso nos costará más mantener la atención y asimilar conceptos, y encima acabaremos con medio cuerpo hecho polvo. ¡Tómate un respiro y no seas tan duro contigo mismo!

Adiós sedentarismo… ¡Hola vida activa!

Todos sabemos que hacer deporte es beneficioso para nuestra salud física, pero no hemos de olvidar que también repercute positivamente en nuestra salud mental, y por ende en nuestra concentración y la reducción del estrés. Una vida activa nos asegura reducir los vicios posturales y no atrofiar nuestro cuerpo antes de la cuenta. Los maratones de Netflix y Risketos molan, pero los paseítos por el barrio y los largos en la piscina del gym, también. Busca el equilibrio.

Estiramientos para evitar y ejercicios para aliviar

Más vale prevenir que curar. En los descansos antes mencionados, entre el asalto indiscriminado a los dulces de la despensa y la reunión con el Señor Roca, puedes aprovechar para hacer algunos breves estiramientos: rotar el cuello, alargar los brazos y las manos, erguir la espalda… Sin brusquedades, simplemente con la idea de relajarte unos segundos. Ya verás como, cuando vuelvas a enfrentarte a los apuntes, manuales y trabajos, lo harás mucho más despejado y fresco.

Si ya es demasiado tarde y el dolor ha decidido hacerte una de sus ingratas visitas durante tu sesión de estudio, te recomendamos que pruebes algunos ejercicios más específicos para la zona lumbar como los que se muestran en este vídeo:

Si las molestias persisten, quizás sea hora de acudir a un especialista

Si pasa el tiempo y ninguno de estos consejos surte efecto, e incluso si el dolor persiste o aumenta, probablemente deberías plantearte ir al médico. A menudo las lesiones de espalda se agravan porque no las consideramos prioritarias ni urgentes y nos da pereza acercarnos al Centro de Salud o a nuestro fisio más cercano. Pero recuerda: lo que a menudo empiezan como leves molestias, entumecimientos o cansancio prolongado, suelen transformarse en tormentosas contracturas en cuestión de semanas.

Estudiar ya es (a veces) suficientemente tedioso, no lo hagas más difícil maltratando a tu columna, tus cervicales y tus lumbares. Ah, y recuerda que si lo que te duele es la cabeza por no saber cómo aprobarlo todo con buena nota, quizás tu solución esté en nuestra plataforma y no tanto en el Paracetamol. ¡En Wuolah siempre estaremos cubriéndote las espaldas por lo que pueda pasar (valórese el súper juego de palabras para cerrar el post por todo lo alto)! 

Cómo sentarse bien